Hay momentos en los que parece que ya está todo descubierto, y que no queda nada que nos pueda sorprender de la gastronomía en Barcelona. Hace unos meses que empezaron a hablarme de un restaurante que se llamaba ” El Bar “, no lo había escuchado nunca pero la información venía de una persona de confianza, así que lo anoté en mi lista de pendientes. Hace unas semanas surgió la posibilidad de ir a comer, y no lo pensé dos veces, estas oportunidades no se presentan a menudo y hay que aprovecharlas para ir dejando espacio a la lista para más pendientes, y que parece que nunca se acaban.

El local por fuera no llama mucho la atención, es un restaurante como muchos, ubicado en una de las esquinas de la eixample. Al entrar te quedas con algunos detalles, como que en la barra hay libros de cocina en vez de comida, o que las paredes están decoradas con páginas de periódicos antiguos. No es un local muy grande, ya que a parte del espacio en la barra, solo dispone de una media docena de mesas, amplias, eso si, perfecto para no sentir el agobio de esos restaurantes tan amplios que, en ocasiones le restan intimidad a la experiencia, en el piso superior disponen de un espacio reservado para grupos. Esta simplicidad en la decoración no hace más que sumar puntos a su fortaleza, la oferta gastronómica, y es aquí donde empiezan las sorpresas de verdad.

La sala esta dirigida por Sergi Gimenez, sommelier del desaparecido restaurante Colibrí, donde además de aportar su amplia experiencia con el universo del vino, es el responsable de seleccionar una impresionante tabla de quesos artesanos, al nivel de cualquier restaurante de alta gastronomía. En los fogones nos encontramos a Brian Matic, procedente del restaurante Saüc, del cocinero Xavier Franco.

El tipo de cocina que vamos a encontrar esta basada en la estacionalidad y producto, eso si, manteniendo los platos clásicos que no salen de carta. La comida esta pensada para compartir, desde los clásicos aperitivos que nos matan el gusanillo en horas más intempestivas, pasando por las tapas más clásicas con su “toque” hasta lo que ellos llaman platos de resistencia, que son recetas más contundentes y elaboradas. Un detalle que os daré es que cuando fui a comer, habían incorporado hacia muy poco un Roner para cocinar al vacío, y prueba de ello fue una merluza que se podía comer con cuchara, con un punto de cocción y sabor alucinantes.

resturante el bar barcelona
Gazpacho con melón Cantaloup, bogavante laminado y huevas de Ikura. Para los que me conocéis ya sabéis que no soy muy amantes de las cremas, me encantó el contraste de sabores, a la par que equilibrados. Obviamente falta añadir el gazpacho a la foto.
resturante el bar barcelona
Tortilla de espinacas y queso Parmigiano Reggiano. Bien hecha por fuera, pero jugosa por dentro sin estar muy desecha. El parmesano es uno de mis quesos favoritos.
resturante el bar barcelona
Níscalos de botón. Ahora en otoño es el momento de disfrutar las setas en todo su esplendor. Su sabor y olor me trasladan inmediatamente a la montaña. Poco que añadir, setas, salteadas y punto.
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Pulpo a Feira al estilo “el Bar”. Pulpo perfecto de cocción, con una base de cebolla caramelizada y un puré de patata violeta. Delicioso.
resturante el bar barcelona
Navajas. No añadiré comentarios, vuelta al producto y a la mínima manipulación.
resturante el bar barcelona
Pescado de la lonja. En este caso merluza, cocinada con la Roner, que se puede comer con una cuchara. Nada más.
resturante el bar barcelona
Secreto de Ibérico con puré de patata y ají amarillo con salsa de cardamomo. Un producto muy de aquí, con un toque más exótico. Me encantó el punto picante del ají para contrastar con la carne.
resturante el bar barcelona
Cremoso de chocolate con pistachos, galleta y cardamomo. Para los amantes del chocolate, postre muy ligero para rematar una buena experiencia.

Disponen de una bodega con unas 90 referencias que van rotando según el criterio de Sergi. En mi caso, la recomendación fue de un Pricum, Primeur del 2012 de la DO Tierra de León elaborado con uva Prieto Picudo, autóctona de la Tierra de León. Con 8 meses de crianza en barrica de roble francés, nos encontramos un vino con un marcado toque mineral, frutos rojos y notas de bosque. Un vino fácil de beber con una entrada potente, fresco con notas a fresas, algo tánico pero con un final agradable. Buena evolución en botella.

Un lugar poco conocido con grandes sorpresas, para los que pensáis que ya lo conocéis todo en Barcelona. Espero vuestras opiniones sobre El Bar.

Restaurante El Bar Barcelona

Calabria, 118
08015 Barcelona

Teléfono:934260382
www.elbarbarcelona.com
✉️ elbar.barcelona@gmail.com

Horario

Desde las 10 hasta que sale el último cliente. Cocina abierta de 13h a 16h y de 20h a 23:30h
Viernes y sábado hasta las 3 de la madrugada
Lunes cerrado

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